Krisol

La casita del jardínNuestra escuela se encuentra en la masía de Can Botey, en Premiá de Dalt, a unos 20 kilómetros de Barcelona. En un entorno rural, rodeada de campos de cultivo y bosque.

Una vez abierta la gran puerta de fierro forjado, nos encontramos con un camino de tierra que nos permite vivir la naturaleza y los cambios de estaciones desde la entrada a la escuela.

Ya dentro, encontramos un estanque con peces, bajo las cañas y al costado del palomar los gatos descansan a la sombra.

Subiendo hacia la casa, a la izquierda podemos ver el huerto grande y hacia la derecha un pequeño prado que en primavera se llena de flores silvestres. También vamos descubriendo olivos, almendros, higueras, palmeras, pinos, nísperos, limoneros, naranjos… un poco más adentro nos encontramos con el gallinero y más allá de la casa el bosque.

Jugando en nuestro patio

Seguimos por el camino hasta encontrar la escalera de ladrillos, subimos y ya hemos llegado a la escuela. Al entrar por la puerta de madera ya estamos en el jardín, podemos ver a los niños jugar en el arenero, cuidar las plantas en el pequeño huerto, columpiarse bajo la sombra de la generosa higuera, que nos da higos tan deliciosos que una buena parte de la mañana la pasamos recogiéndolos y comiéndolos.

Cuando nos toca ir a las aulas, pasamos primero por el recibidor donde dejamos nuestras chaquetas y cambiamos nuestros zapatos por zapatillas de andar por casa. Luego ya podemos entrar a las aulas, donde cada detalle está cuidadosamente preparado para ayudar al desarrollo sano de los niños, desde la pintura de las paredes, la iluminación, los muebles, hasta los juguetes.

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